Consultar a la inteligencia artificial (IA) desde los buscadores que utilizamos habitualmente en nuestras pantallas (teléfono, Tablet, ordenador…) es casi obligado.
A menudo, simplemente con escribir en el buscador predeterminado, tu pregunta se redirige hacia la IA y es ella quien responde, sin tú apenas darte cuenta. No es un hecho consciente.
Otras veces en cambio sí, consultamos voluntariamente a la IA por su claridad, concreción y capacidad de hacerlo todo más comprensible y resumido.
Son cada vez menos las veces que entramos directamente en una web concreta para obtener la información que buscamos.
No te voy a plantear que debas dejar de consultar a la IA, aceptamos que nuestras consultas a la IA son cada vez más frecuentes, lo que es importante saber, es que la IA no puede sustituir a las webs de las que obtiene la información.
Paradójicamente el consultar a la IA está disminuyendo las visitas a las webs, de las que se nutre para informarnos, y si esto continúa sucediendo, las webs como la nuestra, puede tener que llegar a cerrar.
Consultar a la IA te debe servir para saber en qué web debes entrar y profundizar, y de este modo, acceder a la propia web tanto para verificar la información como para leer el contenido completo.
Si tu consulta se queda solamente en preguntar a la IA, puede haber errores de la propia IA, o de las diferentes webs de las que obtiene la información, ya que puede que no sea información contrastada dependiendo de la fuente de la que proceda.
Nuestra web, www.e-lactancia.org, es una web en la que se trabaja voluntariamente, sustentada por donaciones, siempre con información contrastada basada en la evidencia científica.
El que estén disminuyendo las visitas a la web, por el aumento de consultas a la IA sin profundizar más allá, hace que disminuyan considerablemente las donaciones, poniendo en riesgo la viabilidad de la página web.
Por lo tanto, consultar exclusivamente a la IA tiene varios aspectos negativos.
Por un lado, el que no podamos asegurar la fiabilidad de la información y, por otro lado, el riesgo de no poder sostener económicamente nuestra web para poder seguir trabajando y proporcionando información contrastada por un equipo de expertos que trabajan, no lo olvidemos, de forma voluntaria.
De Olatz Gil de San Vicente, farmacéutica e IBCLC para APILAM.
